Vínculo terapeuta-paciente

¿Comunicación virtual?

Mucha gente cree que si la comunicación es on line por ello deja, ,necesariamente, de ser "real", de producir efectos en la realidad. La considera poco seria, poco comprometida por parte del terapeuta. A diferencia de lo que suponen ocurriría en un consultorio. Esto no es así , el terapeuta se toma su tiempo para pensar y darle un cauce a cada tratamiento o colaborar en cada consulta. Así como  el secreto profesional rige aquí también.

El terapeuta es una persona real, que como todos tiene una vida , y sabe que quien consulta es otra persona a quien  le suceden cosas que, en determinados momentos, no puede resolver  sola.

En particular en esta modalidad de vínculo terapueta-paciente ( o consultante) se va estableciendo una relación, así como sucede en los consultorios o en la vida.. Estos vínculos, al ser reales se van afianzando y consolidando con el tiempo.

Sin lugar a dudas es un modo de comunicación novedoso y, en algunos aspectos diferente. Ni mejor ni peor, tan sólo distinto. El profesional se compromete tanto con una consulta o un paciente on line como lo haría en el consultorio.  El terapeuta es una persona real que está del otro lado de la línea, frente a otro monitor y que pone su cuerpo,  su escucha, su atención, su empatía.

Este tipo de comunicación tampoco implica "milagros"  ni "curas mágicas" y si implica un proceso, un trabajo conjunto, un espacio para pensar juntos.

Luego de 14 años de trabajo ininterrumpido en el área clínica y de asistir a grupos de estudio, cursos, posgrados, seminarios y jornadas un buen día me encontré con los congresos virtuales y con todo un mundo nuevo en Internet. Desde carreras terciarias hasta la posibilidad de encontrarme, con otros colegas, en un congreso de psiquiatria. Intercambiar opiniones sobre artículos en chats y foros. Descubrí que el intercambio era tan productivo y real como estando en un aula de facultad o en cualquier otra institución. A partir de ese momento se abrió un mundo nuevo para mi, que no excluye al no cibernético, sino que lo complementa y lo enriquece.